Manifiesto

Desde niña aprendí a prestar atención a los detalles del mundo que me rodeaba. Mi madre, en sus paseos, me enseñaba a ver una misma cosa desde perspectivas distintas. Una nube con forma de dragón, la corteza de un árbol en forma de conejo, una hoja con forma de mariposa… Lo que para mí era un juego, se convirtió en una forma diferente de percibir el mundo. Por su parte, mi padre, fotógrafo capaz de inmortalizar la magia de un detalle insignificante, me enseñó a apreciar la historia que hay detrás de lo más cotidiano. La belleza de una ventana, la complicidad de una bandada de aves volando, la magia de un atardecer…

Cuando camino, no miro al suelo, sino al cielo. Busco la belleza en lo inesperado, en los colores que cambian con la luz, en los azulejos escondidos bajo los balcones. Cada gota de agua, cada pigmento que se expande libremente sobre el papel es un recordatorio de lo irrepetible, de lo único. De saber ver belleza en lo imperfecto, en lo espontáneo. Durante el confinamiento, encontré en la acuarela una forma de capturar esa mirada, descubriendo la magia de lo irrepetible: cada pincelada es única, como la vida, como tú.

El color tiene el poder de transformar la energía, el estado de ánimo y la forma en que nos mostramos al mundo. Mis estampados nacen con esa intención: elevar, transmitir y hacer sentir.

Hoy en día, diseño estampados a partir de mis acuarelas, llevando esa visión del color y la energía a tejidos que celebran la unicidad. Piezas creadas para mujeres que valoran la exclusividad, la calidad y el significado detrás de lo que visten.

Solo 21 piezas por diseño y estampado. Porque tú eres edición limitada, y nuestros diseños también.